viernes, 4 de julio de 2008

Rectificar es de sabios

Escribo esto un poco tardío. Dicen que rectificar es de sabios. Yo ahora voy a rectificar sobre la selección española.

Yo soy de los que estaban en el carro de Manolo Lama, de los que creían que la Eurocopa se podía ganar. No, mi rectificación no va por esos derroteros. También soy de los pocos que creía en Luis, aunque evidentemente ese amago de dimisión me sonaba extraño. Mis rectificaciones van por otro lado.

En primer lugar, el sistema. Me parecía buena idea el 4-3-3 y no el 4-4-2.

Pero sin duda, lo que peor me parecía era la lista y la alineación. Yo pensaba que había que llevar a Raúl (y sigo pensando que hubiera sido de ayuda), pero está visto que sin él, podemos. Me alegré que no llevase a Víctor Valdés, ni a Cañizares. De entre los cinco porteros del mundo, en mi opinión, están los tres de esta selección campeona de Europa. Me alegré de que llevara a Sergio García y De la Red, que se estaban saliendo pero aún así era algo arriesgado. Y aunque parezca mentira, no diré nada en contra de Güiza. Pero había alguno que estaba y que yo no hubiera llevado. Por ejemplo, Juanito, del que poco hay que decir ya que casi no jugó.

Pero lo realmente importante viene ahora: jamás hubiera llevado a Puyol, que lleva un par de años nefasto, y miren que Eurocopa hizo. Otro que no hubiera estado entre los 23 es Marchena. Y qué mariscal de la defensa. Qué bien estuvo. Lo reconozco aunque me tenga que tragar mis palabras.

Y otros a los que les debo dedicar esta entrada son Xavi y Senna. Para mí, hubiera sacado a Cesc y Xabi Alonso, pero sinceramente, Luis acertó con su fórmula. Y no es que Xabi Alonso o Cesc jugaran mal, pero los otros…

Esta entrada es mi pequeño tributo y reconocimiento a esta selección y a estos pilares que yo tanto había criticado y que han demostrado por qué están ahí.

Por último, quisiera decir que esta Eurocopa, esta victoria no es únicamente de esos 23 jugadores que fueron. También es de Raúl, de Tamudo, de Riera y de tantos otros que jugaron la clasificación, que nos clasificaron haciendo posible este triunfo y que no han podido estar. Serán olvidados, pero yo los recuerdo. Aunque, eso sí, la clasificación se puede decir que se hizo con más pena que gloria, con mala imagen aunque los números digan lo contrario. Luis se va por la puerta grande, batiendo récords y demostrando que el fútbol es un estado de ánimo.

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